Usos de «quedar» y «quedarse»

En español hay varios verbos que cambian de significado dependiendo de si los utilizamos en su forma pronominal o no. Uno de esos verbos es «quedar» y su forma pronominal «quedarse», un verbo de uso muy habitual que se utiliza con significados muy diferentes.

En esta entrada, te aclaro algunos de los usos más frecuentes para que puedas elegir entre una forma y la otra en función de la situación comunicativa.

Al final de la explicación, tienes un ejercicio interactivo para practicar.

Usos de «quedar»

1. Concertar citas

Usamos el verbo «quedar» seguido de la preposición «con» para concertar una cita o una reunión con alguien, es decir, para hablar de un encuentro en un lugar específico y/o a una hora determinada.

  • Ayer quedé con Inés y fuimos al cine.
  • He quedado con Alicia a las ocho en el centro.
  • Tengo que quedar con el director de ventas para explicarle el nuevo proyecto.

En este sentido, son muy frecuentes las preguntas del tipo: ¿Cuándo quedamos? ¿Dónde quedamos? ¿A qué hora quedamos? ¿Cómo quedamos?

2. Acordar / Ponerse de acuerdo

Se utiliza el verbo «quedar» seguido de la preposición «en» para expresar que nos hemos puesto de acuerdo en algo con alguien. En este sentido, tiene el mismo significado que el verbo «acordar».

  • Quedamos en aplazar la reunión para la semana que viene.
  • Plantearon diferentes soluciones pero, al final, no quedaron en aplicar ninguna de ellas.
  • Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Vais a venir a la playa o no?

3. Expresar situación geográfica o distancia

En este caso, el verbo «quedar» equivale a «estar situado».

  • A Coruña queda cerca de Santiago.
  • Toledo queda a 72 kilómetros de Madrid.
  • ¿Dónde queda Segovia? En Castilla León.

5. Expresar existencia

Se utiliza «quedar» para expresar que todavía hay o todavía tenemos algo en un momento determinado.

  • No queda café. Tenemos que comprar.
  • Tengo más hambre. ¿Quedan lentejas?
  • A: Camarero, ¿me pone un pincho de tortilla, por favor.
  • B: Lo siento, no queda tortilla, pero hay unos calamares riquísmos.

Se pueden utilizar los pronombres de complemento indirecto (me, te, le, nos, os, les) para darle a la frase un matiz más personal.

  • No nos queda café (a nosotros). Tenemos que comprarlo.
  • Tengo más hambre. ¿Te quedan lentejas (a ti)?
  • A: Camarero, ¿me pone un pincho de tortilla, por favor.
  • B: Lo siento, no me queda tortilla (a mí), pero hay unos calamares riquísmos.

4. Señalar el resultado de una acción o de un comportamiento.

Podemos utilizar «quedar» para indicar el resultado de una acción o también, referiéndose a personas, para señalar el resultado de un comportamiento con relación a un hecho.

  • Hemos trabajado toda la noche, pero ha valido la pena porque el proyecto ha quedado perfecto.
  • Cuando terminéis de pintar la casa, quedará muy bonita.
  • Jaime decidió no invitar a Ana a la reunión y quedó fatal con ella.

En los dos primeros ejemplos, es decir, cuando indicamos el resultado de una acción, también se pueden utilizar los pronombres de complemento indirecto para darle a la frase un matiz más personal.

  • Hemos trabajado toda la noche, pero ha valido la pena porque el proyecto nos ha quedado perfecto.
  • Cuando terminéis de pintar la casa, os quedará muy bonita.

6. Indicar el tiempo o la distancia que falta

Nos referimos con el verbo «quedar» al tiempo o la distancia que falta para llegar a un destino o al tiempo que falta para la realización de una acción.

  • Solo quedan 15 minutos para llegar a Barcelona.
  • Todavía quedan 50 kilómetros para llegar a Murcia.
  • Estoy muy contenta porque solo queda una semana para las vacaciones.

7. Decir cómo te sienta algo

Utilizamos el verbo «quedar» para indicar si la ropa, los complementos, el peinado, un determinado color, etc. nos favorecen o no. Generalmente, se utilizan los pronombres de complemento indirecto como con el verbo «gustar».

  • ¿Te gusta como me quedan estos zapatos?
  • Sara se ha cortado el pelo y le queda genial.
  • El azul te queda muy bien. Es un color muy favorecedor.

Usos de «quedarse»

1. Permanecer en un lugar

Se utiliza «quedarse» para hablar del lugar en el que estamos, con sentido de permanencia, o del lugar en el que nos alojamos.

  • ¿Cuánto tiempo te vas a quedar en España?
  • Voy de vacaciones a París este verano y me quedaré en casa de unos amigos.
  • Este fin de semana prefiero quedarme en casa porque estoy muy cansada.

2. Expresar un cambio de estado

En este caso, «quedarse» indica el estado del sujeto tras un cambio producido por algún acontecimiento o circunstancia.

  • Cuando oyó la noticia en la radio, se quedó perplejo.
  • La película era tan aburrida que nos quedamos todos dormidos.
  • Javier se está quedando calvo.

Si quieres aprender más sobre este y otros verbos que también expresan cambio, puedes leer este artículo: los verbos de cambio.

3. Conservar o retener algo

El verbo «quedarse», generalmente seguido de la preposición «con», puede indicar que conservamos algo o también que lo adquirimos o lo elegimos con la intención de retenerlo.

  • Puedes quedarte con mi libro, ya no lo necesito.
  • Cuando Eva se separó de su pareja, se quedó con la casa.
  • Me gustan las dos camisetas, pero me voy a quedar con la verde.

4. Perder o agotarse algo

Se utiliza «quedarse» seguido de la preposición «sin» para indicar que algo que teníamos se ha agotado o lo hemos perdido.

  • Tengo que ir al supermercado porque nos hemos quedado sin café.
  • Julio administra muy mal su sueldo, siempre se queda sin dinero a mediados del mes.
  • Llovió todo el fin de semana, así que nos quedamos sin ir a la playa.

5. Engañar a alguien.

En el lenguaje coloquial, el verbo «quedarse» seguido de la preposición con, se puede utilizar con el significado de engañar o tomarle el pelo (gastar una broma) a alguien.

  • ¿Es verdad que tu hermana está embarazada o te estás quedando conmigo?
  • El taxista se quedó con nosotros, nos llevó al aeropuerto por el camino más largo.
  • Dile la verdad, que ya se ha dado cuenta de que te quieres quedar con él.

En esta infografía, tienes un resumen de los usos anteriores:

Ahora ya puedes practicar con este ejercicio:

Si te ha gustado este artículo, puedes seguir leyendo otras entradas del blog donde te explico usos del pronombre se y más verbos que cambian de significado en su forma pronominal.

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